CAPÍTULO 24: EL LEGADO DE LA LLAMA // CHAPTER 24: LEGACY OF THE FLAME
CAPITULO 24 – EL LEGADO DE LA LLAMA
La némesis Erebo cubrió mares y montañas en cuestión de minutos. Los hombres se rompieron en su confusión y se alzaron unos contra otros pensando que el ataque procedía de sus enemigos, Las guerras destruyeron tantas vidas como las plagas y el hambre, y ni siquiera muchos de los que se mantenían a la luz de la llama lograron ver el mundo tras el gran cataclismo.Aún queda mucho por hacer para devolver su esplendor a nuestra madre, y el veneno en el aire, el agua y la tierra, aunque transparente, aún tardará mucho tiempo en desaparecer. La muerte y la deformidad de las razas avanza con la presteza con la que los vientos y las lluvias recorren cada lugar, limpiando con devastación vengativa las huellas de la pasada era.
Sigue habiendo bandas y ejércitos que saquean, violan y matan a sus semejantes. Ni siquiera ahora son capaces de comprender que la supervivencia no depende de ellos ni de los que pisotean.
Hay una tribu en las profundas colinas, la única que conozco que vive en comunión con Gea y la oscuridad, y que, oculta a la vista sigue su vida al margen de todas las penurias que inundan aun nuestras vidas. Me pregunto si los ancestros del Lobo que hay en mi interior se encontrarán entre ellos.
Mis días se acaban, al menos en este cuerpo, pero he logrado salvar muchos tesoros, no de oro, si no llenos del conocimiento y la ignorancia de nuestro pasado como raza. Las máquinas hace mucho que no funcionan y posiblemente las letras y números que encierran estarán perdidas para siempre. Pero mi legado, que es la llama, escrita en papel y piedra, debe perdurar. Es lo que fuimos, somos y seremos.
Año 59, Días de Erebo.
CHAPTER
24 – LEGACY OF THE FLAME
Erebo, Nemesis, covered seas and mountains in minutes. Humankind broke
down in confusion and started killing each other thinking the attack
was being made by their own enemies. Wars destroyed as many lives as
plagues and famine, and even many of those who stood in the light of
the flame didn´t get to see the world after the cataclysm.
There’s
still so much to do to restore the splendour of our Mother, and the
poison that filled the air, water and earth, although transparent,
will take long to disappear. Death and deformity of species will go
on as the wind and rain covers every place, cleansing with vengeful
devastation the prints of the past times.
There
are still armies and groups that pillage, rape and kill their kin.
Not even now are they capable of understanding that survival doesn´t
depend on them or the ones they waste.
A
tribe, in the depths of the hills, is the only one living in peaceful
communion between Gea and Darkness. They carry on with their lives
not knowing all the sadness that floods our lives. I wonder if the
ancestors of the wolf within me are amongst them.
My
days are coming to an end, at least in this body, but I managed to
save many treasures, not of gold, but of knowledge of our past as a
race. Machines haven´t worked for long now, and quite possibly all
the letters and numbers inside of them will be lost forever. But my
legacy, the flame, written in paper and stone, will last. Is what we
were, what we are, and what we will be.
Year 59, Days of Erebo.
Year 59, Days of Erebo.
Comentarios
Publicar un comentario